
En esta edición de «Apollo en primer plano», conocemos a Mounir Ghrairi, de Aubertrans, en París (Francia), y analizamos más de cerca la experiencia, la mentalidad y los valores que han marcado su trayectoria profesional en el sector de la logística.
Desde sus inicios en el transporte marítimo en 1992 hasta su trabajo en los ámbitos del despacho de aduanas, el transporte por carretera, el transporte aéreo, el almacenamiento y la logística especializada, Mounir ha construido su enfoque en torno a la claridad, la resiliencia y la mejora continua.
En esta entrevista, comparte su visión sobre los mayores retos logísticos actuales, la importancia de la innovación, qué hace que el sector sea tan gratificante y por qué la logística puede tener un impacto que va mucho más allá del ámbito empresarial.
Cuéntanos un poco cómo comenzó tu trayectoria en el sector de la logística: ¿era algo que siempre habías planeado o te pilló por sorpresa?
Mi trayectoria en el sector de la logística no fue nada planeada. Empecé en este campo en 1992, primero aprendiendo sobre el transporte marítimo, luego sobre el despacho de aduanas, el transporte por carretera y el transporte aéreo, así como sobre actividades de logística y almacenamiento, a lo que siguieron nichos más especializados como AOG, envíos urgentes y obras de arte.
Todo ello surgió de forma natural a partir de necesidades operativas reales. Empecé ayudando a las empresas a estructurar sus flujos, gestionar sus limitaciones de transporte y resolver problemas muy concretos.
Poco a poco, me di cuenta de lo esencial que es la logística: es el motor invisible que impulsa cualquier negocio.
Lo que comenzó como una necesidad práctica se convirtió en una pasión por la optimización, la fiabilidad y la excelencia en el servicio.
¿Cuál crees que es el mayor reto de la logística hoy en día y cómo crees que lo está afrontando el sector?
El mayor reto hoy en día es la complejidad: cadenas de suministro impredecibles, costes al alza, presión normativa y unas expectativas de los clientes que no dejan de aumentar.
El sector está respondiendo con la digitalización, una mayor visibilidad de los datos y una colaboración más estrecha entre los distintos actores.
Pero el verdadero reto es humano: atraer y retener a personas capaces de gestionar la complejidad con claridad y resiliencia.
¿Qué significa para ti la innovación en el contexto de la logística y cómo la fomentas en tu organización?
Para mí, la innovación significa hacer que las cosas sean más sencillas, más rápidas y más fiables. No se trata solo de tecnología, sino de mentalidad.
En mi organización, fomento la innovación promoviendo la transparencia, cuestionando los viejos hábitos y empoderando a las personas para que propongan mejoras.
Las pequeñas optimizaciones suelen tener el mayor impacto.
¿Qué es lo que más te gusta del sector de la logística y qué hace que tu puesto te resulte especialmente gratificante?
Me gusta que la logística sea algo real: cada decisión tiene un impacto directo en las personas, los clientes y las operaciones.
Mi puesto es gratificante porque combina estrategia y acción. Puedo diseñar un proceso por la mañana y ver cómo mejora el rendimiento por la tarde.
Esa inmediatez, ese valor tangible, es lo que hace que este sector sea único.
¿Podrías describir un momento difícil de tu carrera que haya marcado tu forma de trabajar hoy en día?
Un momento decisivo fue gestionar una grave interrupción operativa en la que todo parecía fallar a la vez: proveedores, transporte y plazos.
Aprendí que, en logística, la toma de decisiones con calma y la comunicación estructurada son más valiosas que la rapidez.
Desde entonces, he construido mi filosofía de trabajo en torno a la anticipación, la claridad y la resiliencia.
Llevas ya unos meses con nosotros: ¿cómo ha sido tu experiencia hasta ahora? ¿Algún momento destacado o alguna sorpresa?
Ha sido una experiencia muy positiva. He descubierto un equipo que es a la vez profesional y genuinamente colaborativo.
Lo más destacado es la rapidez con la que se ha establecido la confianza. Eso me ha permitido aportar de forma significativa desde el primer día.
La agradable sorpresa es la apertura a las nuevas ideas; crea un entorno dinámico en el que las mejoras son realmente bienvenidas.
Si tuvieras que describir esta red a un nuevo contacto o compañero en una sola frase, ¿qué dirías?
Una red potente en la que la experiencia, la colaboración y el apoyo operativo real se unen para generar un impacto significativo.
¿Qué habilidad, pasión o afición sorprendente tienes fuera del trabajo?
Me apasiona el impacto humanitario, especialmente los proyectos de acceso al agua en regiones en desarrollo.
Es un compromiso personal que me mantiene con los pies en la tierra y me recuerda por qué es importante la excelencia operativa, ya que la logística puede cambiar vidas mucho más allá del ámbito empresarial.
Gracias, Mounir, por compartir contigo tu trayectoria, tus ideas y tu punto de vista. Es un placer contar contigo en «Apollo in the Spotlight».